Baalbek, el tesoro romano de Líbano

Ciencia - ARQUEOLOGÍA06/04/2024CVA  Producciones IntegralesCVA Producciones Integrales
interior-templo-de-bacopiedras-con-inscripciones-en-el-gran-patiomuros-del-propileospatio-exterior-de-baalbek Baalbek, el tesoro romano de Líbano-posdata-digitaal-pressaltar-del-gran-patiocolumnas-baalbektemplo-de-baco-baalbek
  

POSDATA Digital Press| Argentina

Si nos remontamos a los orígenes de Baalbek, todo empezó entre el año 2.900 – 2.300 a.C, cuando se establecieron en esta parte de Líbano algunos asentamientos cananeos, de orígenes fenicios y que datan la antigüedad de Baalbek en más de 5.000 años.

Este era un importante cruce de varias rutas comerciales que unían el territorio que ahora ocupa Siria con el Mediterráneo y el norte de la propia Siria con Palestina. Hubo comunidades de manera ininterrumpida que habitaron esta zona desde la Edad de Bronce y se cree que pudo ser el motivo por el que el Imperio Romano construyó aquí uno de los complejos más grandes.

Durante las excavaciones se encontraron también algunos vestigios de construcciones de la época Helenística que se remontan al siglo III a.C. y de las que se deduce que los griegos identificaron al dios de Baalbek con el Sol, lo que condujo a que se denominase a la ciudad como Heliópolis, “la Ciudad del Sol”.

Tras fenicios y griegos, llegaron aquí los romanos, que conquistaron la ciudad en el 64 a.C. y dio comienzo a la época más importante de Baalbek, que inicialmente al dios de Baalbek como Júpiter y fue el punto de partida de la construcción de la gran ciudad que fue.

Emperadores como Augusto o Constantino alimentaron la ciudad construyendo varios templos durante tres siglos. Más tardes, con la llegada de bizantinos y árabes, estos convirtieron a Baalbek en una ciudad fortificada.

De camino a la salida, bajo el Gran Patio hay un pequeño museo con algunas  piezas que se han encontrado en Baalbek, planos del complejo y otros detalles, mientras que también es posible visitar el Museo Arqueológico de Baalbek, ubicado junto al Templo de Júpiter, aunque nosotros lo encontramos cerrado el día de nuestra visita.

Por último, algo más alejado del complejo se encuentran las ruinas del Templo de Mercurio, aunque en este caso queda muy poco en pie, apenas unas escaleras y poco más del que se supone que era el templo dedicado al dios del comercio.

Fuente:cronicoviajero.

Te puede interesar
Lo más visto
¿Quién dijo que un jean no podía domar caballos?-posdata press

¿Quién dijo que un jean no podía domar caballos?

POSDATA Press
Historia revelada12/06/2026
Un relato que viaja al San Francisco del siglo XIX, donde la necesidad de resistencia se convirtió en creatividad. La etiqueta de cuero con dos caballos tirando de un jean no fue solo un logo: fue la prueba visual de que la moda podía ser leyenda.
"Bienvenidos a nuestro universo, donde las palabras cobran vida y cada historia conecta, inspira y transforma. Gracias por unirse a Posdata, su hogar de grandes relatos."