En este capítulo, Luis Orihuela se deja arrastrar por la música, el aroma del café y las preguntas que despiertan los espíritus inquietos. Una tarde suspendida entre Dvořák, Franck y Saint-Saëns, donde la imaginación se vuelve escenario y la conciencia, un territorio por explorar.
Entre plumas y encajes, los alfileres largos pasaron de accesorio cotidiano a herramienta de resistencia. Una historia que revela cómo la moda también puede ser memoria de lucha.
Una conversación íntima con el hombre que ríe para no llorar, que perdió 65 kilos y ganó una vida, y que descubrió a los 21 años que todo lo que sabía era una mentira.
La salud mental de los jóvenes se enfrenta a un drama silencioso: la falta de propósito, la vulnerabilidad y el negocio inescrupuloso que lucra con su dolor.