En este capítulo, Luis Orihuela se deja arrastrar por la música, el aroma del café y las preguntas que despiertan los espíritus inquietos. Una tarde suspendida entre Dvořák, Franck y Saint-Saëns, donde la imaginación se vuelve escenario y la conciencia, un territorio por explorar.
Un análisis que se abre paso entre la rigurosidad y la sensibilidad, para invitarnos a leer la literatura no solo como objeto de estudio, sino como experiencia vital compartida.
Un recorrido por los tiempos, los espacios y las transformaciones que atraviesan las estaciones. Una historia donde cada cambio deja una huella y cada huella abre un nuevo camino.
Desde una experiencia personal en la isla asiática, Ariel Montoya analiza por qué Taiwán represent un caso único en la geopolítica mundial: una nación que convirtió la tecnología, la educación y la innovación en su principal escudo de soberanía.