
“Diez años después, seguimos escuchando aquella primera palabra”
POSDATA Press
POSDATA Press | Argentina
Cuando pienso en estos diez años de Posdata Digital Press, hoy, Posdata Press, hay un capítulo que siempre vuelve primero: el día en que convoqué a Luis García Orihuela. Llevábamos apenas dos años de vida, estábamos armándonos, buscando identidad, construyendo un espacio que todavía era más sueño que estructura. Y aun así, él confió. Fue el primer escritor internacional (España), que invité a sumarse, y desde entonces su presencia no solo enriqueció el proyecto: le dio jerarquía, profundidad y una impronta literaria que hoy es parte esencial de nuestra historia.
Después de su llegada, algo cambió para siempre en Posdata. Luis no solo fue el primer escritor internacional que invité a sumarse; fue también la puerta que se abrió para que, casi sin buscarlo, comenzaran a llegar voces de todas partes. A partir de ese momento, el proyecto dejó de ser un espacio federal para convertirse en un punto de encuentro donde escritores de distintos países encontraron un hogar común. Su presencia marcó un antes y un después. Y desde entonces, El Arca de Luis —esa barca amarilla que lo identifica— pareció abrir una travesía nueva: como si su propia navegación hubiera trazado un rumbo por donde comenzaron a llegar otros escritores desde distintos mares del mundo.
Con Luis no solo trabajamos; creamos. Él escribe desde España, yo desde Argentina, y sin embargo logramos una dinámica que pocas veces se encuentra: una confianza absoluta, un ida y vuelta donde las ideas se transforman en historias y las historias me inspiran a diseñar. Es un privilegio que él me permita intervenir en su obra, que me entregue sus textos con libertad y generosidad, sabiendo que cada pieza que hacemos juntos nace de un mismo pulso creativo.
Por eso lo elijo para abrir esta nueva columna de aniversario. Porque más que un columnista, Luis es familia y es uno de mis maestro en este camino literario. Porque admiro profundamente su profesionalismo, su sensibilidad y su disciplina. Y porque, aunque no nos conocemos personalmente después de siete años, construimos una amistad sincera, hecha de respeto, trabajo compartido y cariño. Esta celebración también es suya.
La voz que inauguró nuestro puente literario
Luis está diciendo que ser columnista en Posdata no fue solo escribir, sino formar parte de una historia compartida. Su testimonio es un agradecimiento velado, una reivindicación del trabajo constante y una afirmación de que este camino dejó huella en su identidad artística. Al mirar atrás y sonreír, declara que lo construido tiene valor, peso y permanencia: es parte de su legado.
Escuchá su relato en su voz
Gracias, Luis, por aquella primera voz internacional que se animó a cruzar hacia nuestra casa editorial. Diez años después, ese gesto sigue marcando rumbo.”
Alejandra Ponce de León — Directora General de Posdata Press


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