
¿La justicia podrá entrar a tu celular sin que lo sepas?
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POSDATA Press | Argentina
Imaginemos esta escena: un empresario sospechado de corrupción está en su oficina, revisando su celular. Sin que lo sepa, en ese mismo instante un equipo judicial ya está dentro de su dispositivo. No hubo golpes en la puerta, ni policías en el pasillo. El allanamiento ocurrió de manera invisible: remoto, digital, silencioso. Toda su información personal, mensajes y archivos fueron copiados como prueba en una investigación.
Este escenario, que hasta hace poco parecía propio de series policiales internacionales, está cada vez más cerca de convertirse en realidad en Argentina.
¿Qué es el allanamiento remoto?
El allanamiento remoto es una herramienta legal que permite a las autoridades ingresar a computadoras y celulares a distancia, sin presencia física en el domicilio. Se utiliza para copiar o secuestrar datos digitales en investigaciones de delitos graves como narcotráfico, terrorismo, corrupción o cibercrimen. La particularidad es que el usuario no recibe aviso ni notificación: el acceso ocurre de manera encubierta.
La situación en Argentina
En Santa Fe, desde enero de 2026, se habilitó la figura de la flagrancia virtual, que permite a la policía actuar de inmediato si un delito es captado en tiempo real por cámaras o sistemas digitales, incluso sin orden judicial previa.
A nivel nacional, se discuten reformas en la Ley de Inteligencia y el Código Procesal Penal, que podrían abrir la puerta a allanamientos remotos en todo el país.
El debate jurídico es intenso: ¿cómo se compatibiliza esta práctica con las garantías constitucionales de privacidad y defensa?

El espejo internacional
Alemania y Francia ya aplican allanamientos remotos en casos de terrorismo.
En EE.UU., el FBI utiliza herramientas de hacking autorizadas judicialmente para ingresar a dispositivos.
España lo contempla en su Ley de Enjuiciamiento Criminal, siempre bajo autorización judicial estricta.
Riesgos y críticas
Privacidad vulnerada: el ciudadano no sabe que su información fue accedida.
Control judicial limitado: en Argentina preocupa que se habilite sin orden previa en ciertos casos.
Posible abuso: organizaciones de derechos digitales alertan que podría usarse más allá de delitos graves, afectando la intimidad de ciudadanos comunes.
El allanamiento remoto marca un cambio de paradigma en la investigación penal. Argentina se prepara para dar este paso, pero la discusión recién empieza: ¿hasta dónde puede llegar el Estado en nombre de la seguridad, y cómo se protege la privacidad de los ciudadanos?


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