"Cuando las palabras se abren al espíritu soñador y a la fortaleza del alma. Cuando la cursiva se suscribe a la naturaleza de las emociones, y al ímpetu idílico que nos permite Ser"
Comencemos a analizar qué recursos debemos considerar para que un escrito tenga consistencia y, sobre todo, que transmita al lector lo que el autor siente en ese momento.
Un planeta en tensión habla a través de sismos, incendios y tierras que se mueven. Entre señales naturales y símbolos globales, emerge una certeza: la Tierra está marcando el ritmo y ya no podemos mirar hacia otro lado.