
La inmensa peste de tres colores
"La inmensa peste de tres colores” de Mirta Noemí Pavón. Una historia donde la esperanza se abre paso entre sombras.

POSDATA Press | Argentina

Por Mirta Noemí Pavón
Implementada por los poderosos que quisieron tener el control de la población, era de color marrón, gris y negro. Cuando se apoderaba de una persona, la invadía de los pies a la cabeza de un marrón arratonado, como quien llena un tubo de ensayo. Si se posaba en la tierra la tornaba gris de niebla y humedad. Pero la tonalidad negra se apropiaba de las almas. Todos los medios informativos llevaban la oscuridad en cada palabra, la esperanza había terminado, rondaba la tristeza y la amargura. Un día la región fue invadida por una luz rosada, tan rosada que desprendía un aroma a chicle Tutti fruti. Inmensas alas resplandecientes encandilaron a los habitantes. Fue como despertar en un sueño. Una brisa suave los despeinó, y volaron plumitas rosadas, todos corrían para atraparlas. Luego imperaron en ese paisaje un azul de mar, el celeste de un cielo intenso, salmón de flamencos, y tornasolado de patos. Una voz potente dijo "les envíe un ángel de protección, como prueba de amor que un padre siente por sus hijos". Todos fueron transportados al lugar íntimo, libre de enfermedades.

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