Un relato que viaja al San Francisco del siglo XIX, donde la necesidad de resistencia se convirtió en creatividad. La etiqueta de cuero con dos caballos tirando de un jean no fue solo un logo: fue la prueba visual de que la moda podía ser leyenda.
“Villa Fiorito, tierra de potreros y memorias vivas. Donde cada calle guarda la infancia, los sueños y el eco de una comunidad que nunca dejó de latir.”