
Ella es amable; siempre golpea mi puerta para pedirme un poco de azúcar

POSDATA Digital Press | Argentina

Hay que soñar
con las golondrinas
sobrevolando el desierto,
en las gélidas puertas
de un amanecer
de invierno.
Hay que soñar
con miradas
de terciopelo
atravesando
los espejos rotos
de una sonrisa.
Hay que soñar
con un mar rojo
de peces hambrientos,
brotando de la boca
de un soñador
sin prisa.
***
VÍDEOPOEMA
Voz en off y producción:Sil Perez







