Entre paredes que guardan risas y silencios, una historia se enciende en la fragilidad del tiempo. “La hoguera” nos recuerda que el amor y el olvido pueden ser fuego y refugio a la vez.
“Villa Fiorito, tierra de potreros y memorias vivas. Donde cada calle guarda la infancia, los sueños y el eco de una comunidad que nunca dejó de latir.”