
Una sola palabra, muchísimo más poderosa que el tiempo o edad. Raza o religión. Que no diferencia belleza o color

Una sola palabra, muchísimo más poderosa que el tiempo o edad. Raza o religión. Que no diferencia belleza o color





Sí tan solo pudiera comprenderla.

No comprende que para lograr algo es inevitable el esfuerzo del trabajo.
Siento que me paralizo, quiero gritar. Cierro los ojos y en ese momento dos brazos me sujetan fuertes y seguros.
Observo algo que antes no había notado y es que cada vez que mi esposa pasa ´por la biblioteca acaricia el cráneo suavemente igual que como lo hace con el mío.

Tan ocupado estaba Juan, que se había olvido de algo tan simple y hermoso como una noche de reyes

Las horas pasaban lentamente. Por algún motivo llegue retrasado. Ella no estaba, pero si su perfume. Esperé hasta que empezó a caer la noche.

Los días siguientes, a pesar de que lograba seguir escribiendo, notaba que algo me estaba faltando, como si en mi interior las ideas no pudieran completarse.
¿Sabes…? me gustaría soñar que me sueñas. Y en ese lugar, en ese mundo de los sueños donde lo maravilloso es posible, sentir que puedes compartir cada instante a mi lado.

Desde que Alexander Gottlieb Baumgarten utilizó la palabra Estética en el plano filosófico como ciencia de lo Bello, a la misma se la unió al Arte.


Operación Maduro, presión global y un país mirando su ombligo


