
Viur, capítulo 36: Sin Cursiva, con código QR y una cama por hacer
Luis García Orihuela
El Arca de Luis30/08/2026Una enseñanza atemporal que nos recuerda que la astucia y la paciencia suelen ser más poderosas que la fuerza bruta.

POSDATA Digital Press | Argentinas

Por Luis García Orihuela| Escritor| Poeta| Dibujante
Madre, no debiste engendrar
a ese hijo tuyo,
la mala hierba
ni como forraje sirve
ni la quiere nadie. Así eres tú.
No puedo perdonarte —aunque quisiera hacerlo—
tu estado salvaje, inhumano,
alimaña sin entrañas, torturador
asesino de mujeres,
ser sin alma, amor y corazón frío.
Eres hijo, nacido en vientre de mujer,
te crees un dios omnipotente,
un ser divino entre los hombres,
pero tan sólo eres… escoria
de la peor calaña pensable.
No ha de haber perdón
en el mundo de los vivos
ni en el inframundo de los muertos.
No lo mereces, las puertas celestiales
no han de abrirse para ti, jamás de los jamases.
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