

POSDATA Digital Press| Argentina
En penumbras, deambulando te sorprende.
¡Bajaría el sol, por un segundo! Para abrigar tus alas...
Vacío presagio, en una noche de luna, con la miel en tus labios... Fue cruel esa llamada, que hendió aquel silencio, quedando en el aire el deslucido encuentro...
Rendido en pedazos, un amor desgajado. De sueños rotos, mas nada ha de haber quedado...
La última vez, le diste revancha y en la única silla, herido te deja, a lo lejos, pensante. Con el mate en la mano, venerando la calma, dejando escapar la fría nostalgia por la ventana.
No busques excusas. ¡Ya todo lo sé!
Le has dicho esa noche a tu amada infiel...
Más artículos de la autora
Te puede interesar
Lo más visto

Dos poemas a flor de piel. La infancia como un territorio sensorial que nunca se apaga —colores, sonidos y criaturas que siguen brillando en la memoria— y el duelo como un cuarto que aún respira, donde la presencia amada persiste y la memoria sostiene lo que el tiempo intenta desvanecer.

En este capítulo, Luis Orihuela se deja arrastrar por la música, el aroma del café y las preguntas que despiertan los espíritus inquietos. Una tarde suspendida entre Dvořák, Franck y Saint-Saëns, donde la imaginación se vuelve escenario y la conciencia, un territorio por explorar.

Un ratón que cambió el mundo: A Mickey, con gratitud
POSDATA Press
Cultura - Sucesos históricos15/05/2026
Una vida entre la alta costura, los focos y el corazón de una familia






