
Literatura


En este capítulo, Luis Orihuela se deja arrastrar por la música, el aroma del café y las preguntas que despiertan los espíritus inquietos. Una tarde suspendida entre Dvořák, Franck y Saint-Saëns, donde la imaginación se vuelve escenario y la conciencia, un territorio por explorar.

Dos poemas a flor de piel. La infancia como un territorio sensorial que nunca se apaga —colores, sonidos y criaturas que siguen brillando en la memoria— y el duelo como un cuarto que aún respira, donde la presencia amada persiste y la memoria sostiene lo que el tiempo intenta desvanecer.







“Un temblor mínimo altera el mundo de Viur… y anuncia algo que todavía no tiene nombre.”














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Entre la risa y el escalofrío, Obsession juega a confundirnos: ¿es comedia disfrazada de terror o terror con humor negro? Una película que no se deja encasillar y que invita a mirar más allá de las etiquetas.

“Con la fuerza de la palabra y la experiencia del exilio, Ariel Montoya inaugura su columna en POSDATA: un puente entre Nicaragua y el mundo.”

Un apellido que viaja entre el glamour de Hollywood, la justicia televisiva y un fallo histórico contra la esclavitud. Mansfield: de los reflectores al tribunal, entre herencia y libertad.

Entre los muros del neurosiquiátrico de Saint-Rémy, Van Gogh encontró algo más que silencio: descubrió la luz. Allí, donde el dolor parecía encerrar toda esperanza, pintó los jardines, los cipreses y el cielo que aún lo miraban con ternura. Su encierro fue su libertad, y su locura, la chispa de un arte eterno.

