Un rancho ladeao

Una historia marcada por el viento, el silencio y los secretos del campo, acompañada por dos poesías que exploran la carga cotidiana y la profundidad de la memoria. Tres piezas intensas de Mirta Pavón que invitan a sentir y reflexionar.
El reflejo de tu mirada28/02/2026 Mirta Pavón
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POSDATA Press | Argentina


Mirta Pavón
Por Mirta Pavón

Un rancho ladeao p’a el poniente, de adobe sus paredes con horcones de tala y techo de paja, cobija al viudo, al Don Eulogio y a sus tres críos: la Maluca, el Ciriaco y el Elio. Amontonan las camas en el crudo invierno. La leña del brasero no alcanza para dar calor. Unos cueros de ovejas son sus acolchados. Por las paredes desmoronadas, de un costado, chifla el viento sin piedad. Tiritan tapando sus manos moradas y frías.

A la media mañana el sol pega fuerte, les da vida y el trabajo comienza: la esquila de ovejas, el sembrado. A las diecinueve horas descansan. Esta vez se suma el sobrino de Don Eulogio; se queda un tiempo nomás, lo que dure la cosecha.

Es primero de diciembre, la Maluca cumple diez años. El padre saca una tortilla de las brasas y con sus hermanos le cantan el “Feliz cumpleaños”. El primo regresa a su pueblo. Es dura la vida del campo, más cuando hay enfermedades. La Maluca está demacrada y vomita; no saben qué le cayó mal. Un doctor vino al pueblo. La llevan, la revisa el médico. Le manda hacer análisis. Su familia se preocupa. La Maluca está embarazada, nadie dice nada.

La niña madre da a luz un varón en el hospital del pueblo vecino, con gran parecido a su primo. Su tía adopta al niño. La niña regresa al campo con su padre y hermanos.

Pasan los años y se convierte en una mujer con mirada triste que se pierde en el horizonte. Cuando empieza una tormenta y el viento arrasa, se escuchan gritos por el campo con ruidos de cadenas. El cura del pueblo está asustado porque una criatura extraña se detuvo en la puerta del templo. Se comió todas las cabezas del ganado, las gallinas; nadie sabe qué es.

El viudo Don Eulogio se entera y va a ver de qué se trata. Se ponen de acuerdo con otros vecinos para sorprender a quien está diezmando al ganado. Se puede observar que es una mula con piernas de mujer. Se colocan detrás de un árbol y le cortan la oreja con un cuchillo de plata para terminar con esa maldición.

A la mañana siguiente la joven se levanta con un pañuelo en la cabeza. Unas gotas de sangre en su blusa por un aro que le lastimó su oreja.


Sostenerme

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El sastrero para navidad

las cenas del veinticuatro y treinta y uno

papá Noel

reyes

las cuotas

mi insatisfacción

las tejas y el techo

sostener mi hogar

sostenerme

 mi espalda

 mi columna

 la Kundalini dormida

 los gustos

 los billetes de la virtualidad

 el bajo mesada

 la mochila del baño

 mi mochila

 las luces

 sostenerme

 es el pan de cada día.


Reflexiones

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Mi presente

 mi pasado

 mi deseo conforman

 mi existencia

 mis elecciones

 mi singularidad

mi valentía
mis miedos señalan el lugar que habito
cuando mi mente evoca un suceso lo revivo

intensamente
una época
una experiencia
un lugar

 con nostalgia

 con un solo pestañeo

 contemplo al sol

 con rapidez

 pasan los días

 como una estrella fugaz

mis sentidos

 son mi existencia

el mal está en todas partes

 en todos los seres

 antes de nacer estuve en un sueño

 una vida soy

 en un futuro seré un recuerdo.

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