

POSDATA Digital Press |Argentina

Por Mirta Pavón| Escritora | Docente | Técnica en Minoridad y familia
Es noche helada
mi piel es cómplice
de la cadencia en las caderas
de una cebolla que se desviste
es una fuente que danza
con sus aguas
en vaivén
fluye la sangre
de vida
es muerte pequeña
en un infinito
éxtasis.
Más artículos de la autora
Te puede interesar


Dos poemas a flor de piel. La infancia como un territorio sensorial que nunca se apaga —colores, sonidos y criaturas que siguen brillando en la memoria— y el duelo como un cuarto que aún respira, donde la presencia amada persiste y la memoria sostiene lo que el tiempo intenta desvanecer.

"La inmensa peste de tres colores” de Mirta Noemí Pavón. Una historia donde la esperanza se abre paso entre sombras.
Lo más visto

El Mundial no solo paraliza calles y oficinas: también oculta crisis, reacomoda economías y convierte la ilusión en el negocio más grande del mundo.

Entre expedientes y esperas, laten historias que no deberían archivarse. Porque detrás de cada papel hay abrazos suspendidos, infancias que crecen sin afectos y adultos que aún confían en que la justicia despierte

Entrevista a Mapy B: Mi voz no era el problema, sino el mundo que no sabía escuchar
José Luis Ortiz Güell
Mate y veneno12/06/2026
Un relato que viaja al San Francisco del siglo XIX, donde la necesidad de resistencia se convirtió en creatividad. La etiqueta de cuero con dos caballos tirando de un jean no fue solo un logo: fue la prueba visual de que la moda podía ser leyenda.





